Campeonato de Madrid XCM 2018 Colmenar Viejo

Campeonato de Madrid mountain bike maratón 2018




Domingo 15 de abril, día grande para el ciclismo de montaña madrileño, hoy toca participar (que no disputar, ya me gustaría) en el Campeonato de Madrid de XCM 2018. Por delante más de 70km y +1.200m de desnivel, con ciertas zonas más técnicas de lo habitual por el efecto de las lluvias de las últimas semanas. Además del campeonato, se disputaría la clásica Marcha mtb de Colmenar Viejo, con las distancias de 63km y 36km para la versión corta.

Muy a mi pesar me tendría que retirar, pero no adelantaré acontecimientos, comenzaré por el principio.

 

6:30 a.m. hora de despertar y desayunar abundantemente y así disponer de casi tres horas de digestión. Hoy me toca correr como “local” (y ya van cinco veces), por los caminos en los que habitualmente entreno y de los que es difícil cansarse. Estoy muy motivado y con ganas de superar el rendimiento del año pasado y sumar entrenamientos de calidad en mi preparación para La Rioja Bike Race. Pese a que acumulaba algo de fatiga por los entrenamientos de los dos días anteriores, me encuentro bien. Tranquilamente me “disfrazo” de ciclista y 50 minutos antes de la salida salgo de casa. Hoy viene un amigo de Toledo, Javi (que se marcó un carrerón, ¡enhorabuena!), y toca hacer de anfitrión y comentar algún último detalle sobre la carrera. Siempre es una alegría coincidir con amigos y gente conocida.

Me despisto con el tiempo y me coloco al final de la parrilla de salida. No es especialmente importante ya que no voy a disputar y los primeros 5km son de camino ancho, ideal para avanzar. 3, 2, 1… ¡Salimos! Poco a poco voy ganando puestos, me encuentro bien y en la zona de subida hacia el Pico San Pedro (primeros 12km) recupero muchas posiciones. Pese a que hay muchos charcos, barro y los caminos están peor que el año pasado, los tiempos que voy haciendo son similares a los del año anterior, todo apunta bien.

 

Sobre el kilómetro 20 y tras bajar y subir una de las zonas más técnicas de la prueba se encuentra el primer avituallamiento. De los dos bidones con los que salía inicialmente, ya he agotado uno. Decido tomar un gel y beber un vaso de agua en el primer puesto de hidratación, apenas me demoro unos segundos y sigo pedaleando. Después de un par de kilómetros compruebo que he perdido el bidón que estaba lleno. No me planteo volver atrás pero soy consciente de que la cosa se puede complicar; ahora más que nunca toca ser muy cuidadoso con el ritmo de carrera para no acelerar la inevitable deshidratación.

A los 25km de carrera me alcanzan los primeros corredores que participan en la modalidad no competitiva (aunque por su ritmo, resulta complicado pensar que no compiten). Han salido 30 minutos más tarde y llevan 9km menos que yo. Intento engancharme al paquete de 10 corredores que se ha formado pero no lo consigo. Al minuto siguiente compruebo que tengo a Javi a mi espalda. Junto con otro corredor intentamos hacer piña y cazar a la grupeta, pero no lo conseguimos y nos quedamos solos el toledano y yo. Pronto Javi impone su ritmo y trata de dar caza a sus competidores directos (los de la Marcha); más tarde me contaría que lo consiguió, quedando el tercero. Yo decido no forzar y me quedo atrás, no es momento de probar cuánto tiempo puedo aguantar su ritmo, principalmente porque queda más de la mitad de carrera y no tengo líquido que beber. Uno de los momentos más divertidos tiene lugar cuando pregunto a una de las personas que están viendo la carrera si tiene agua, éste contesta que no, pero me ofrece una cerveza… Tengo que rechazarla.

El segundo avituallamiento ya está cerca, llevo casi 50 minutos sin beber pero no me encuentro mal. Sólo puedo pensar en rellenar mi bidón y afrontar la última parte de la carrera a tope, con ansias de realizar una gran remontada. Pronto estas expectativas se van a ver truncadas… Justo antes de afrontar la subida que lleva a la tapia del Pardo la bicicleta comienza a funcionar mal, me cuesta dar pedaladas y lo primero que pienso es que hay algún problema en el eje de pedalier. Me bajo de la bicicleta y lo compruebo, todo parece estar bien, así que continúo. Los problemas no desaparecen y cuando inspecciono más a fondo toda la mecánica y me acerco a la zona del cambio trasero “se masca la tragedia”, tengo una fisura en la vaina, a escasos centímetros. ¡Game over! Sólo me resta caminar unos minutos hasta el segundo avituallamiento y llamar para que vengan a recogerme.

 

Como ocurre muchas veces, estas historias son como una moneda, tienen dos caras, una amarga y otra amable. En este caso, de lo mejor de la mañana es conocer a Alberto, un vecino ciclista de Colmenar que está animando a sus amigos y que no duda en “remolcarme” en su coche hasta la puerta de mi casa. Desde aquí, Alberto, infinitas gracias. Ojalá leas estas líneas (y dejes tu comentario más abajo) y podamos compartir alguna salida en bicicleta.

Es importante destacar la labor de los voluntarios que hicieron imposible equivocarse en los cruces y atendieron de maravilla en los avituallamientos; a protección civil y policía local, al ayuntamiento,  a todos los patrocinadores, organizadores  y en general, a todos aquellos que hacen posible que un año más (y ya van 17) podamos disfrutar de la fiesta del ciclismo de montaña en Colmenar Viejo.

El año que viene, si cabe, repetiré con más ilusión y motivación.

 

Como siempre, muchas gracias por vuestro tiempo e interés. Os invito a que dejéis vuestros comentarios o preguntas. Suscribiros al Newsletter para no perder detalle de las últimas publicaciones de la web.

 

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Photo by: Eligetudorsal




2 commentarios

  1. Alberto Jiménez Hernández
    abril 21, 2018

    Hola Jose, Jota mejor. Soy Alberto, el que te recogió. Me han hecho llegar tu crónica y estoy muy honrado de aparecer en ella. Solo decir que la solidaridad en el ciclismo ha sido algo inherente a el de forma tradicional, y aunque se halla expandido y popularizado mucho en estos momentos, debemos intentar que continúe. Yo estoy en ello. Lo que haces tú en este blog, compartir conocimiento y experiencia con los compañeros y en especial con la gente que se inicia o quiere progresar, es algo que igualmente se ha hecho siempre, sigue en ello. Yo estaré siempre agradecido a mi compañero Cesar, por guiarme y enseñarme al principio, he intento hacer lo mismo. Nada más, nos vemos en “El Canto” o en los caminos. Un saludo a todos los ciclistas.

    Responder
    1. Admin
      abril 22, 2018

      ¡Gracias por contestar, Alberto! Y nuevamente, gracias por tu ayuda el pasado domingo.
      Poco más que decir y resaltar lo que comentas: la solidaridad va (o debe) ir implícita en lo que es ser ciclista.
      ¡Un saludo!

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